No es ninguna novedad afirmar que Belgrano atraviesa un gran presente. Es el último campeón del fútbol argentino, cuenta con jugadores de jerarquía, una masa societaria envidiable y un entrenador de experiencia como Ricardo Zielinski. Sin embargo, de cara al duelo de este sábado desde las 21.30, Atlético Tucumán parece encontrar un resquicio desde donde lastimar al “Pirata” en el Monumental. Y, por qué no, profundizar algunas dudas que empezaron a aparecer en Alberdi.

Aunque Belgrano se mantiene en zona de clasificación a los playoffs de la zona B (es quinto con 10 puntos, apenas un puesto por encima del “Decano”, que suma nueve), sus últimos dos partidos encendieron algunas alarmas. Primero perdió 1-0 con Racing y quedó eliminado de la Copa Argentina en octavos de final. Después cayó 2-1 como local frente a Defensa y Justicia por el Clausura.

“Belgrano extraña todo lo que lo hacía feliz antes de sus últimos dos partidos”, resumió La Voz del Interior al analizar este bajón. Según el diario cordobés, no se trata de una crisis, sino de una pérdida de continuidad en varias de las virtudes que habían convertido al equipo en un rival confiable, competitivo y resolutivo.

Dónde puede lastimar Atlético

La ausencia por lesión de Lucas Zelarayán, su principal figura, aparece como uno de los factores más importantes. Sin el “10”, Belgrano pierde pausa, creatividad y claridad en los últimos metros. También se vuelve más previsible porque depende todavía más de Franco Vázquez para generar juego. Cuando el “Mudo” queda bien controlado, como ocurrió frente a Defensa, al equipo le cuesta encontrar caminos alternativos.

A eso se suma un ataque que perdió chispa. Lucas Passerini y Nicolás “Uvita” Fernández, autor de un doblete en la final del Apertura frente a River, sostienen el esfuerzo, pero muchas veces reciben lejos del área o sin ventajas. El problema no parece estar tanto en los delanteros como en la dificultad para hacerles llegar la pelota limpia.

Ese inconveniente nace varios metros más atrás. Belgrano viene mostrando problemas para progresar con el balón y, cuando no encuentra líneas de pase, suele terminar en una salida más directa y previsible. Si además nombres importantes como Emiliano Rigoni o Adrián Sánchez no logran sostener su mejor nivel, el circuito ofensivo pierde todavía más variantes.

La preocupación crece porque los cambios tampoco vienen ofreciendo respuestas inmediatas. Ante Defensa, Zielinski intentó sumar juego interior para darle otra dinámica al equipo, pero una pérdida terminó derivando rápidamente en el segundo gol rival. Algo parecido ocurrió frente a Racing: partidos cerrados, pequeños errores y dificultades para reaccionar una vez que el marcador se vuelve adverso.

Ahí aparece una de las oportunidades para Atlético. El equipo de Julio César Falcioni viene creciendo justamente desde el orden, la ocupación de espacios y el control de la zona central. Si logra aislar a Vázquez, dificultar la salida y obligar a Belgrano a jugar largo, puede llevar el partido hacia un terreno en el que hoy se siente cómodo.

El “Ruso” deberá decidir si vuelve a apostar por dos delanteros, con Passerini y Fernández, o si suma un volante más para equilibrar la mitad. La segunda alternativa aparece como una opción lógica ante un “Decano” que seguramente volverá a poblar esa zona con cinco volantes.

Un desafío también defensivo

El otro desafío para Atlético será superar la estructura defensiva del “Pirata”. No sólo por la jerarquía de nombres como Lisandro López, ex Boca, y Leonardo Morales, sino también por un funcionamiento que, pese a las últimas derrotas, se mantiene bastante aceitado.

Allí aparecerá además una baja sensible: el lateral derecho Agustín Falcón sufrió una lesión meniscal frente a Defensa y Justicia y será ausencia confirmada; Alcides Benítez se perfila para reemplazarlo. Belgrano recibió apenas cuatro goles en el Clausura, un registro sólido, aunque todavía duplica los dos que recibió Atlético.

Dos regresos especiales

Más allá de lo futbolístico, el partido también estará marcado por dos regresos importantes. El primero será el de Ricardo Zielinski, que dirigió 124 partidos en el equipo de 25 de Mayo y Chile, alcanzó el subcampeonato de la Copa Argentina 2017 y llegó a los cuartos de final de la Copa Libertadores 2018.

El club no tiene previsto realizarle una distinción especial, algo que ya hizo en su última visita al Monumental, el 27 de octubre de 2024, cuando Atlético venció 1-0 a Lanús. De todos modos, se espera un recibimiento afectuoso por parte de la hinchada “decana”.

“Espero que la gente de Atlético le haga un gran recibimiento, porque fue uno de los técnicos más importantes de la historia del club. Ojalá lo reciban con mucho cariño, como se merece, porque es un amigo y le tengo mucho aprecio”, expresó Falcioni en la antesala del encuentro.

El otro regreso será el de Adrián Sánchez, que disputó 116 partidos con el “Decano”, dejó el club en enero de este año y pocos meses después consiguió un título con Belgrano. Hoy, el volante es una pieza indiscutida en el esquema de Zielinski y todo indica que será titular en el José Fierro.

Este sábado, entonces, el Monumental recibirá a un campeón con jerarquía y argumentos de sobra, pero también con algunas grietas recientes. Atlético intentará encontrar ahí su oportunidad.